Otra vez los pobres

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Los pobres o la pobreza, siempre han sido una bandera que le reditúa afectos, votos y perjuicios, según la óptica en que se vea, a los políticos y a los gobiernos.
Cuando los partidos y los candidatos andan en campaña, en su discurso están ellos, los que
no tienen casa, ni trabajo, ni nada que comer; pero siempre se les vende la promesa de que
dejarán de ser pobres si votan por tal o cual proyecto, aunque nunca se hace nada por ellos.
Andrés Manuel López Obrador, para no desentonar, en su discurso de toma de protesta el 1 de diciembre del 2018, puso en el centro de su agenda a los pobres.
«Vamos a darle atención especial a los pueblos indígenas de México, es una ignominia que nuestros pueblos mexicanos vivan bajo la opresión y la pobreza a cuestas. Por eso todos los programas del gobierno tendrán a los indígenas como tema preferente, por eso, por el bien de todos, primero los pobres», dijo entonces en medio de una ovación.
Han pasado apenas ocho meses, y aunque los programas sociales del lopezobradorismo se han centrado en este sector vulnerable del país, no se puede evaluar aun que los pobres son primero, y más cuando el Consejo Nacional de Evalaución de Desarrollo Social (CONEVAL) acaba de darle con números y estadísticas tremenda bofetada a los gobiernos que juran y aseguran que la pobreza en México va a la baja.
En su informe de 10 años (2008-2018) dice que el numero de pobres en el país subió 2 millones 935 mil 391 personas, y 4 millones de personas están en riesgo de entrar en el rango de pobreza extrema, poniendo en entredicho los programas contra el hambre y los discursos demagógicos de los gobiernos.
En 10 años, el gobierno federal ha invertido 40 billones de pesos en en el combate al hambre, sin embargo, millones siguen en la miseria. Para salir de esta hambruna, el país tardaría 175 años, aseguran. Actualmente, añade el informe, existen 71.7 millones de mexicanos que no tienen seguridad social.
Queda demostrado con esto que todos los gobiernos de todos los partidos y colores, que han prometido echarle una mano a los pobres son farsantes y mentirosos. La pregunta que se hacen muchos ahora después de estos números, ¿por qué que creer que ahora sí los pobres son primero?.
En este informe del CONEVAL también sirve para ponerle una estrellita o una tachita a los gobiernos locales que luchan contra los marginados. Así por ejemplo, en Nuevo León, Coahuila y San Luis el número de pobres disminuyó.
Nuevo León, Estado donde la inversión privada es cuantiosa, la tasa de pobreza bajó de 21.4 a 14.5. En San Luis, la reducción de pobres pasó del 45.5% al 43.4: 35 mil potosinos salieron de la marginalidad. Coahuila, andan en el mismo porcentaje,.
Para efectos políticos, siempre los pobres serán usados para castigar o premiar a los gobiernos. En los tiempos de Carlos Salinas, los tecnócratas eran muy dados a medir y autorizar los presupuestos a partir de mediciones de la pobreza, por eso crearon e inventaron el programa Solidaridad y PRONASOL que luego se volvió un instrumento de control electoral para promover y proyectar candidaturas. Con Zedillo se llamó Progresa; con Fox y Calderón, Oportunidades;  y López Obrador para no desentonar ahora crea el Banco del Bienestar que le dará dinero y apoyos a los pobres para que dejen de serlo. En el 2024, se estima que haya 20 millones de mexicanos disfrutando de la ayuda del gobierno.
La realidad es que, los pobres otra vez están en la agenda y en el discurso, pero siguen siendo rehenes del hambre y del olvido. Las cifras del CONEVAL desnudan y exhiben la demagogia y las mentiras de los gobiernos y sus programas.