Le busca EPN ruido al chicharrón

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Cuando el ex presidente Enrique Peña Nieto se apareció en la “boda fifi” de la hija del abogado Juan Collado, en la que se hizo acompañar de Tania Ruiz, su nueva pareja, y a la que asistieron personajes como Carlos Salinas de Gortari, el senador Carlos Romero Deschamps, ministros de la Suprema Corte y otras polémicas figuras de la política, provocó enojo y malestar en las redes sociales, pero más generó incomodad en Palacio Nacional. Tanto así, que casi 45 meses después, el 9 de julio, el abogado Juan Collado fue detenido por la Fiscalía General de la República, acusado de presunto lavado de dinero y otros delitos.
Semanas después Peña Nieto se hizo viral en las redes sociales bailando con torpeza con dos mujeres, entre ellas, Tania Ruiz. Igual que la vez anterior, la opinión pública nacional exigió al presidente López Obrador, no encubrir más al ex presidente y abrir juicios legales en su contra.
AMLO, volvió a molestarse por ese motivo, pero la ira en La Presidencia se desató cuando Peña apareció en la portada de la revista Hola!, con un sombrerito coquetón, entregando un enorme ramo de rosas rojas a su despampanante novia Tania Ruiz. Eso fue una provocación abierta al gobierno y hasta una burla para el gobierno moralista y purista de la Cuarta Transformación que habla y presume todos los días de tupirle duro a la corrupción.
Alguien, muy cercano al presidente le dijo, “esto no se puede tolerar más”, y en la Fiscalía General de la República, preguntaron cómo iba el juicio contra Emilio Lozoya y los testimonios de este que involucran y vinculan a Peña Nieto. “Un sustito no estaría de más para el ex presidente; no es posible que ande paseando por todo el país su impunidad”, le aconsejaron al Presidente que por vez primera estuvo de acuerdo en que el mexiquense debe ser llamado a cuentas.
Coincidentemente, este episodio ocurrió en Palacio Nacional en donde se hablaban y se discutía de la caída que está teniendo la imagen del presidente en las encuestas recientes y que son avaladas por Grupo Reforma y The Washington Post. Citar a Peña Nieto por parte de la FGR, le daría a López Obrador aplausos y reconocimientos, ¿porqué no hacerlo ahora?.
Enrique Peña Nieto le está buscando mucho ruido al chicharrón. Su frivolidad y sus calenturas lo están llevando a terrenos peligrosos y están desatando la ira del Presidente que está agobiado por tantos problemas y por tantos frentes que está abriendo. La mejor forma de apagar estos infiernos es darle un juntón a Peña; y ya están en eso. Dicen que las horas del ex presidente están contadas. ¿Será?.
Los que saben y están cerca de Palacio Nacional, aseguran que no sólo Peña Nieto está en capilla; se habla de algunos gobernadores que le están jugando las contras todos los días al presidente.
Cuentan que le están colmado la paciencia al titular del Ejecutivo y así como ordenó poner tras las rejas al abogado Collado, han enfocado desde la presidencia sus baterías hacia varios gobernadores y algunos empresarios como Germán Larrea, presidente del Grupo México quien desde antes y ahora sigue alentando acciones contra el gobierno de la 4T.
El ambiente se está calentado, y Andrés Manuel se está desesperando tanto que ya le colmaron la paciencia.