¡Sálvese quien pueda!

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En México, la situación de emergencia que se vive por el coronovirus, por donde se le quiera ver, la población está en la total indefensión a pesar de que por decreto han sido encerrados en casa, y armados con cubrebocas y gel antibacterial para enfrentar a un enemigo altamente peligroso que está enfermando y matando personas, sobre todo ancianos, o personas con padecimientos crónico-degenerativos.

Esta guerra contra el virus, los gobiernos de todos los niveles la están enfrentando sin idea, sin estrategia, sin plan, por eso todo lo malo que digan y pronostiquen, puede suceder. Ha faltado una política de comunicación e información efectiva para decirle a la población la realidad de las cosas. Los medios de comunicación transmiten lo que el gobierno dice, y en contraparte retratan la otra realidad de lo que está padeciendo la gente en carne propia a través de testimonios que revelan cosas muy distintas a la que afirma el gobierno. Y por el otro lado, están las redes sociales convertidas en un verdadero aquelarre donde todos opinan, afirman, especulan y dan por hecho mentiras y desinformaciones que confunden.

Mientras este caos informativo sucede, el virus silencioso se escurre y se esparce por todos lados, infectando y causando daño.

De acuerdo a los números y estadísticas que se han hecho sobre el avance del Covid-19 en el mundo, México es el que hasta ahora menos contagios tiene, pero hacen la observación de que el bajo porcentaje de casos en el país se debe al poco número de pruebas que aplican, y que no reflejan la realidad del problema. Aun así el gobierno mexicano presume eso, de tener bajo número de casos.

El gobierno federal, los gobiernos locales, enfrentan el problema como pueden. En el discurso hablan que todos están trabajando en la misma frecuencia, pero en los hechos cada quien jala por su lado; no hay coordinación ni rumbo. Y lo que es peor: los poderosos hombres del dinero, los empresarios mexicanos, a los que se han unido rectores de universidades públicas y privadas acaban de romper lazos con el gobierno federal ante la actitud facciosa que ha asumido ante el problema. Este martes, los empresarios, tomaron distancia del gobierno y lanzaron un plan de rescate económico por su cuenta, luego que la autoridad federal les dio la espalda.

En ese marco de división y confrontación, México lucha contra el Covid-19. La gente está encerrada, y otra indefensa sale a trabajar porque si no lo hace, no come. Los pronósticos y los escenarios que están haciendo a corto plazo no son nada alentadores. En cuatro semanas se espera lo peor, y no hay poder terrenal que proteja. Ante esta crisis, aplica aquella frase de ¡sálvese el que pueda!. Ojalá el costo o saldo final de esta pandemia, no sea tan dolorosa como la están anunciando.