El ultimátum de Palacio

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Si usted ve o nota un cambio de actitud entre los personajes y liderazgos de Morena, incluso que Mario Delgado, ahora con coronavirus, se vea amigable con Porfirio Muñoz Ledo, y este también modere su lenguaje respecto a su adversario, es porque están obedeciendo la orden del Presidente, quien mediante un ultimátum les ha dicho que le bajen a sus pleitos o terminará él designando directamente al próximo líder nacional, rompiendo así la promesa que hizo de no meterse en los asuntos del partido.

Morena y sus broncas se han convertido en un lastre para el Presidente, y los resultados adversos en Coahuila e Hidalgo que acabó no solo con una dolorosa derrota para Morena, sino con la renuncia de importantes líderes que creyeron en el cambio verdadero, ha provocado un enojo mayúsculo en Palacio Nacional que ha obligado dar un manotazo en la cúpula partidista.

«Cero pleitos al interior y a trabajar en la misma frecuencia todos para el 2021», fue la indicación que recibieron.

Una de las órdenes a los líderes de Morena y aspirantes a alcaldes, diputados y gobernadores, es que caminen de la mano y «hagan pueblo». Es mucho lo que se ganó en el 2018 como para tirarlo a la basura, «salgan a defender lo alcanzado», les han dicho.

Ayer mismo, Porfirio Muñoz Ledo, que entiende como pocos el ultimátum presidencial, apenas se enteró del contagio de Covid-19 de Mario Delgado, le escribió un mensaje en twitter, sorprendentemente amigable:

«Lamento que mi compañero @mario_delgado haya contraído COVID-19. Le deseo pronta recuperación. Estamos ante momentos sin precedentes en la historia de Morena y de México. Hoy más que nunca sigamos trabajando con rectitud y congruencia por la Cuarta Transformación».

Mario Delgado, en respuesta agradeció el cumplido y se comprometió a trabajar con Porfirio, al margen de los resultados de las encuestas. El mensaje contrasta con el encono y descalificación que horas antes se profesaban ambos.

Los líderes de Morena en el país, y quienes aspiren a cargos de elección en el 2021, también van a empezar a salir a la calle y a todos los foros para hablar de los logros del gobierno de AMLO, tarea que debieran hacer los «superdelegados» y que ante su inoperancia lo hará la militancia morenista.

El ultimátum de Palacio Nacional a los Morenistas, puede que los sacuda y los convenza, pero no son pocos los que aseguran que «la cabra siempre tira pa’l monte» y va a ser difícil que ahí acaben las pugnas. La naturaleza de las tribus de Morena, es la camorra y la ambición; sin embargo si AMLO logra que sus muchachos entiendan, las expectativas en el 2021, pueden crecer, sino, pueden ser ellos los que lo jalen al «despeñadero».

Por lo pronto, la orden es que se disciplinen y se pongan a trabajar en la frecuencia del gobierno. Veremos si le cumplen al Presidente.